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¿Sabes el origen del nombre del Vaticano?

Cuando escuchamos hablar acerca de la Iglesia Católica o de temas relacionados, siempre nos viene a la mente el nombre de esa pequeña ciudad-estado enclavada en el corazón de Roma llamada el Vaticano, conocida oficialmente como Estado de la Ciudad del Vaticano.

Pero sobre este término de pronto podemos pensar, sin profundizar en lo más mínimo, en que debe tener un origen santo, inmaculado y perfecto, o un origen relacionado con algún concilio de hace mucho tiempo y en el que se pusieron de acuerdo los miembros de la Iglesia de aquellas épocas lejanas, o simplemente que es una palabra de origen italiano que significa algo “bueno” o relacionado con los católicos o con algo bíblico o hasta con el mismo Jesús de Nazaret.

Sin embargo ese gusanito de la “curiosidad”, el de la intuición, termina diciéndonos que puede haber mucho más detrás de esa vaga idea, y entrando entonces en una pequeña investigación google-wikipediana (la más directa que tenemos a nuestro alcance hoy en día) encontramos que al parecer proviene del nombre del Monte Vaticano que a su vez puede provenir de dos vertientes relacionadas entre sí: del latín Vaticinĭum o predicción, ya que antiguamente la colina ubicada al oeste del río Tíber en la que se emplaza actualmente era la sede de un oráculo etrusco; y la segunda es que tal vez provenga del nombre de un poblado de los mismos etruscos (Vaticum).

El mismo Vaticano en su sitio web lo confirma mencionando que este término “señalaba el área pantanosa ubicada en la orilla derecha del Tíber, entre el puente Milvio y el actual puente Sixto”. Pero, ¿hasta ahí termina la historia? Realmente no, ya que hay algunos detalles, tan importantes como interesantes, que vale la pena aclarar, revisar y mostrar… su origen no es como nos lo cuentan.

Como podemos entonces apreciar, el nombre del Vaticano tiene una relación directa con la denominación del lugar desde tiempos anteriores al Cristianismo. El Vaticano hace mención también de que durante el establecimiento del Imperio Romano así como en la era monárquica, a dicho lugar se le conocía con el nombre de Ager Vaticanus, el cual el primer término (Ager) hace referencia a que era un territorio fuera de lo que se consideraba la ciudad de Roma. El Pomerium era en aquél entonces la muralla cuyo interior era Roma, y lo que había más allá eran sólo terrenos que formaban parte de la jurisdicción romana, uno de ellos era precisamente el susodicho Vaticanus, perteneciente a su vez a la décimocuarta región de Roma llamada Transtiberim o Trastevere, conocida también como el territorio de Borgo.

vaticanoPlaza de San Pedro, Ciudad del Vaticano (Fuente: Google)

Ahora bien, el término Vaticanus es el que puede provenir, como habíamos comentado, de dos vertientes: una que relaciona al término con los vaticinadores o augures etruscos que ocuparon específicamente esa región junto a la colina antes mencionada y cerca del río Tíber, o bien al nombre del pueblo de esa misma civilización. Sin embargo, vale la pena aquí mencionar un dato importante que puede dar la clave de su origen: una diosa etrusca.

Resulta así que en una parte de esta región, existía una especie de panteón o Necrópolis durante la permanencia etrusca y con el paso de los años, aunado al sometimiento romano en el periodo de la batalla de Veyes (alrededor del 396 a.C.), pasó a ser ocupado por un circo construido por Nerón (otras fuentes, incluyendo al mismo Vaticano, mencionan que fue construido durante el periodo de Calígula en el periodo del 37 al 41 d.C.).

El hecho interesante deriva precisamente en la existencia primigenia del panteón en esa región, ya que el nombre de la diosa etrusca en cuyo resguardo recaía dicho cementerio, era Vatika. De ahí que tanto la colina como sus alrededores (en los cuales se emplazó dicha civilización desde tiempos antiguos) recibieron el nombre de su diosa. Con esto no sería la primera ocasión que con el devenir de los años y las nuevas culturas, haya permanecido esta denominación o alguna variante de ella, aún con los cambios de los autóctonos del lugar, las nuevas lenguas, tradiciones, rutas comerciales, etc.

Vatika

Regresando al tiempo de los romanos y más concretamente cuando el cristianismo estaba naciendo, en este circo fue donde se martirizaron a muchas de las primeras generaciones de cristianos, entre ellos el célebre apóstol Pedro. Cuentan que Pedro no se sentía digno de morir de la misma forma que su maestro, Jesús, y lo hicieron entonces crucificar al revés, cortando a su vez las piernas al momento de su muerte para así caer al suelo bruscamente. Esto se sabe ya que en un descubrimiento en tiempos modernos (1950-52) se descubrió una tumba muy cerca de donde se encuentra actualmente la Basílica de San Pedro (recordar de nuevo que en tiempos antiguos esa zona aún seguía utilizándose como cementerio) con huesos humanos excluyendo las partes correspondientes a las piernas y con inscripciones o epígrafes que exclamaban “Pedro está aquí” o “Pedro, ruega por los cristianos que estamos sepultados junto a tu cuerpo“.

Es así que es de sorprender que el centro por excelencia de la religión católica en el mundo entero lleve el nombre de una diosa que, bajo esa perspectiva, se consideraría pagana. El Vaticano resultó no tener en su nombre un origen santo, ni italiano, ni bíblico, ni jesuita, ni templario, ni apostólico, ni romano… sino etrusco, y que con el tiempo se fue manteniendo su origen etimológico más puro. Sin duda un dato interesante… aunque también sabemos que dentro del mismo Vaticano, hay un sinnúmero de simbolismos paganos (figuras, estatuas, indumentaria y edificaciones) que ya analizaremos a su tiempo.

@casadellibro.com

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